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lunes, 13 de octubre de 2014

La improvisación como protocolo

"Se ha seguido el protocolo", "el protocolo no ha fallado" y otras lindezas como éstas son las que se han vendido desde el Gobierno español en las últimas dos semanas al respecto del primer caso de contagio de ébola registrado en Europa. Y digo "vendido" porque en estrategias de comunicación las informaciones se venden, se colocan, se imponen y acaban siendo aceptadas por la mayoría gracias a los poderes de la publicidad y la mercadotecnia. Reconozco abiertamente que no soy un experto en enfermedades virulentas hipercontagiosas, pero en lo mío (comunicación/periodismo) creo que sé algo, y cuando contemplas cómo se trata de imponer una versión a pesar de que a todas luces raya lo surrealista -por lo absurdo y extremo del caso- no queda más remedio que saltar a la palestra e intentar defender la verdad, o lo que los hechos nos permiten interpretar como la verdad.
 
Remontémonos al pasado 7 de agosto, día en que el Gobierno del PP repatria al misionero contagiado (el denominado 'caso 0'), desoyendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y otras autoridades internacionales e importando con ello el virus al continente europeo. Recuerdo perfectamente las imágenes que se permitieron emitir, con personal del avión, de las ambulancias y de la Policía sin ningún tipo de protección y a escasos metros del enfermo moribundo; recuerdo igualmente esos trajes -supuestamente NBQ- sellados con cinta americana al más puro estilo 'Pepe Gotera y Otilio'. Esto es España, amigos, y ya sabemos que aquí con un poco de masilla y/o cinta americana solventamos cualquier contingencia. Me acuerdo del mismo modo que los sindicatos del sector sanitario se echaron las manos a la cabeza cuando se confirmó el traslado de Miguel Pajares, sabiendo que en España no hay ningún hospital con Nivel 4 de aislamiento, el mínimo exigido a nivel mundial para contener y tratar este tipo de enfermedades; de hecho, el Carlos III de Madrid sólo tiene reconocido un Nivel 2 y algunos elementos de Nivel 3 para manejo de muestras.
La hemeroteca, esa permanente enemiga del gobernante, nos evoca también las medidas de "extrema seguridad" adoptadas, como cerrar una planta entera de un hospital afectado duramente por los recortes sanitarios, tanto en personal como en medios, para atender un sólo caso de infección. O que el Gobierno rechazó el 'plan B' ofrecido por los expertos militares en bioseguridad del Ejército español, entrenados y cualificados por la OTAN, para que gestionase esta situación, desechando la ayuda, precisamente, de las unidades más preparadas ante este tipo de amenazas.
Aún así, y siempre por desgracia, falleció el 'caso 0' no sin antes transmitir su virulenta carga a Teresa Romero, una de las enfermeras que le atendía en el Carlos III, convirtiéndose en el 'caso 1', el primer contagiado por ébola en toda Europa. Y a partir de ahí el desastre a nivel protocolario no sólo porque la imagen internacional de la 'Marca España' se fue al carajo, no, sino por el oprobio y vergüenza de una Ministra de Sanidad que no sabe responder a preguntas de medicina, por las nulas medidas de seguimiento al personal en contacto con el 'caso 0' y sus familias (seis días se tardó en conocer el contagio y porque Romero insistió en que le hicieran las pruebas dada su fiebre), por el lamentable espectáculo de una mascota sacrificada sin saber siquiera si portaba el virus, y, sobre todo, por la torticera manipulación de la opinión pública a través de una campaña orquestada desde los 'medios afines' -los que viven de la teta del Gobierno- para culpar a la víctima de su contagio.
Ni una fusión de Kafka, Savater y García Berlanga podría alumbrar semejante guión, digno de una sobremesa de Antena 3. Digámoslo abiertamente (al menos yo lo hago), estamos en manos de incapaces cuyo único protocolo es negar la mayor y tirar para adelante sin pensar en las consecuencias. Los mismos que gestionaron la crisis del 'Prestige', los mismos que despacharon los accidentes del Alvia, el Yak-42 o el Metro de Valencia. Los mismos. Y eso, queridos, es peligrosísimo.

lunes, 7 de julio de 2014

Elecciones anticipadas: La tumba de Fabra

El rumor NO es la antesala de la noticia, pero muchas veces ayuda a comprender el panorama en el que la supuesta noticia se va a desenvolver. El presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, lleva unos tres meses desmintiendo por activa o por pasiva que se vaya a anticipar la convocatoria de Elecciones Municipales y Autonómicas, y sin embargo éste fue el tema principal de conversación en la sorprendente reunión que mantuvo el pasado sábado con su equipo de Gobierno; ése y la financiación autonómica, aunque ahí no hay nada que debatir puesto que vivimos de 'Papá Estado'. Hace poco un compañero economista -y bastante bien situado en Madrid- me contaba que, desde hace dos años, en la Comunidad Valenciana estamos viviendo al día y gracias a lo que él acertadamente denomina como 'la paga semanal'; fue duro saber la verdad, pero reproduzco sus palabras de modo literal: "mira, os pasa como al chaval que el martes ya se ha gastado la paga semanal que papá le dio el sábado, y aún le quedan cuatro días por delante, que te tienes que apañar con lo que hay y si no puedes comprar tabaco, pues te jodes".

Sobreviviendo a duras penas gracias al FLA, las cuentas autonómicas sangran rojo por todas partes, y así un mes hay para pagar a los abogados del turno de oficio, otro para atender la deuda farmacéutica, y otro para tranquilizar a algunos proveedores, pero a todos al mismo tiempo no, porque no hay, y lo poco que reducimos por esa vía la inmensa deuda de 33.864 millones de euros (casi el 35% del PIB autonómico) es a costa de los impuestos del resto de los españoles. Mientras, Cristóbal Montoro sigue pidiéndonos recortes -es su rol, y lo clava- y negando una mayor financiación a los valencianos a pesar de los claros desequilibrios existentes con respecto a otras regiones. Y todo ello, además, con los desastrosos resultados de las recientes Elecciones Europeas como mar de fondo. Marejada en el Palau.

Pues el rumor apunta a que, por mucho que lo desmientan Fabra o María José Catalá, se va a producir un adelanto de la cita electoral autonómica, previsiblemente para que la caída de votos del PP en la Comunidad Valenciana no sea tan catastrófica como prevén las encuestas, y para evitar asímismo que el cabeza de cartel -jamás elegido por las urnas- sufra más desgaste por los numerosos casos de corrupción que le afectan de modo directo e indirecto. Por el momento (y por lo que yo sé) es una opción que valoran especialmente dos de los tres presidentes de las Diputaciones Provinciales, ya que la mayoría de ayuntamientos sigue siendo del PP, y de ahí emana su poder provincial, que caería si se da la vuelta a la tortilla; de hecho, alguno de ellos pronostica -y postula- con la boca pequeña que, de caer Fabra, su sucesor sería él mismo; lo hace un hombre de escasa talla política... ustedes me entienden.

Alicante y Valencia siguen siendo, por ese orden, la segunda y tercera provincias que más votos aportan al PP a nivel nacional tras Madrid, pero su volumen global (que no porcentaje) ha ido reduciéndose paulatinamente a lo largo de los años exactamente igual a lo que le ha pasado al PSOE en Andalucía: morir de éxito, se llama. Y Fabra, tras veinte años de más que cuestionable 'éxito' del PP en la Comunidad Valenciana, ha perdido crédito político a la misma velocidad que pelo en su cabeza, y está francamente asustado porque, pase lo que pase, se ve fuera de la poltrona; si se descalabra en las urnas y pierde la Generalitat, no le veo haciendo oposición en las Cortes, y si se mantiene ya es consciente que la lucha por su sucesión ha comenzado, y que Génova quiere otra cara no afectada por la corrupción para el próximo cartel electoral. También en Madrid buscan un 'campeón' a lo Arenas (o, en su época, a lo Zaplana), alguien que sepa cómo ganar unas Elecciones... cosa que Fabra no ha hecho nunca, ni para acceder en su momento a la Alcaldía de Castellón ni para sentarse en el sillón de la Plaza de Manises. Con todo, me atrevo a decir que, a fecha de hoy, no sólo habrá convocatoria anticipada de Elecciones, sino que éstas serán, además, la tumba política del actual presidente de la Generalitat Valenciana.

Imagen: El Mundo

martes, 27 de mayo de 2014

¿Podemos con la implacable Ley D'Hondt?

Nunca la palabra 'cambio' tuvo tanto sentido. La usó el PSOE en su eslogan de 1982 ('Por el cambio') y el PP en 2011 ('Súmate al cambio') para abrir y cerrar un ciclo de ilusión democrática en la que ambos disfrutaron de un bipartidismo gubernamental que pagamos y subvencionamos los ciudadanos, pues les votamos en masa despreciando a las minorías gracias a un sistema electoral -la LOREG- que así lo estableció en 1985. Pero el cambio de verdad ha llegado en 2014 con los de Podemos y su casi 1'3 millones de votos en unas Europeas con una abstención del 55%.
 
Golpe a la izquierda (se convierten en cuarta fuerza política a 300.000 votos de IU) y golpe a un sistema en el que cada vez confía menos gente. Los de Pablo Iglesias -curioso que se llame como el fundador del PSOE- parece que han llegado para quedarse y, de entrada, ya tienen cinco escaños en Bruselas. Con un partido fundado hace apenas cuatro meses y la esencia del 15-M por bandera, un movimiento ciudadano reconvertido a político ha dado un enorme sopapo a España, haciendo que despertara de la modorra de las últimas tres décadas.
 
Y todo eso a un año y medio -si no se adelantan- de unas Elecciones Generales en las que no habrá tanta abstención y en las que la implacable Ley D'Hondt volverá a otorgar su favor a los dos 'grandes'... si no se acentúa el cambio ocurrido el pasado domingo. Con voz en Europa y un discurso arriesgado por lo comprometido, Podemos tiene en sus manos un magnífico altavoz para estrenar a lo grande su futura presencia en la Carrera de San Jerónimo. Aplicando el símil futbolístico, se puede decir que los de Iglesias ya han puntuado en Champions sin siquiera haber jugado nunca en la Liga. Para descubrirse, oigan.
 
Ahora bien, la Liga es otra cosa, y Pablo Iglesias no es el 'Cholo' Simeone; en España han de entender que el rival no son los dos 'grandes', sino el propio sistema de competición y, sobre todo, el reparto de los derechos televisivos. Seguirán restando votos a PP y PSOE, sí, pero su lucha está en convencer a la ciudadanía de que cuantos más votos -y, sobre todo, en determinadas provincias-, mejor. Más de un millón de votos en un debutante es una auténtica barbaridad. Dejando aparte su ideario político, Podemos es el verdadero cambio de regeneración democrática que otros proclamaban, apropiándoselo. Es la esperanza de que el sistema caiga desde dentro, porque para que nazca un sistema de sociedad más igualitario y humano, es necesario que se derruya el actual. Y cuanto antes, mejor.

martes, 13 de mayo de 2014

Ojo por ojo: de Gamonal a León

Previsible. Incluso predecible. Sin pecar de Rappel, llevo más de cinco años diciendo que lo que pasó ayer en León (asesinato de la presidenta de la Diputación a manos de una ciudadana en lo que parece una venganza) era inminente. Ciudadanos/víctimas contra políticos/verdugos. Son demasiados años de crisis, demasiados años de frustración, demasiados años de mentiras, demasiados años de cargar sobre la ciudadanía los desmanes de cuatro hijos de puta. Demasiados años de suicidios cambiados por hipotecas. Demasiados años salvándole el culo a la banca y a los amigos mientras se condena al trabajador. Demasiados años como para que la chispa de Gamonal (Burgos), en la que la mayoría de la gente cambió la triste realidad gubernamental tomando la calle a las bravas, no prendiera en algún/a desquiciado/a y se llevara a un cargo público por delante.
Los que me conocen me han escuchado reiteradamente afirmar que no me extraña en absoluto que pasen estas cosas. Y más que van a pasar. No lo justifico, no lo comparto, pero siendo pragmático y analítico, lo entiendo. Y teniendo en cuenta la perspectiva histórica, podría decir que hasta en cierto modo lo respeto, porque cuando se perpetúa el sistema de castas, se desprecia sistemáticamente a los de abajo, se favorece eminentemente a los de arriba, se mutila lo público para oxigenar lo privado y se humillan y reprimen derechos fundamentales, cuando se le aprieta a la gente hasta casi ahogarlos, lo lógico es que la gente acabe saltando sobre el cuello del que gobierna de esa manera. Lo lógico, lo natural... e históricamente lo previsible.
Porque encuentro lógico -no es el caso, pero podría ser- que una persona cuya pareja e hijos lleven años en paro, que tenga algún familiar dependiente o discapacitado al que hayan retirado las ayudas, que esté a punto de perder la casa por la maldita hipoteca y al que encima hayan multado con 3.000 euros por el simple hecho de ejercer su derecho a manifestarse, coja una mañana y en un arrebato desquiciado tire de recortada y se lleve a un político por delante. Lógico, eso sí, tras años de vejaciones y recortes a nivel social, sanitario y educativo; y lógico pues el político es el que asume esas decisiones (que en realidad toman otros) y el que se llena el bolsillo en A y en B por aplicarlas. Resulta triste -o quizá esperanzador- pensar que por este camino estaríamos abocados a una revolución... si no viviéramos en España.
Ésa es la gran ventaja con que cuentan los políticos españoles, que el nivel intelectual del ciudadano medio es bajo mientras su nivel de conformismo (o capacidad de sufrimiento) es alto. De hecho, lo primero suele llevar a lo segundo: cuanto más embrutezcas al pueblo, más bajo será su perfil y así se comportará. Reza el dicho que "no hay mal que cien años dure"... a lo que el gracejo popular siempre ha añadido por lo bajini "ni gente que lo soporte". Pues bien, en España llevamos soportando cuarenta años de dictadura fascista y otros cuarenta de pseudodemocracia vendida al capital, así que lo de los cien años de mal, como broma, ya ha durado bastante.
El asesinato de Isabel Carrasco resulta duro, asqueroso y reprobable, pero resume y lanza un mensaje a todos, políticos y ciudadanos: no estamos en el mejor de los caminos para aspirar a un futuro esperanzador precisamente. Con el 'ojo por ojo' acabaremos todos ciegos, que tuertos ya nos han dejado.

miércoles, 29 de enero de 2014

No es un topo, es una víbora

Reza una frase atribuida a Nicolás Maquiavelo que hay que mantener a los amigos cerca, y a los enemigos aún más cerca. Me viene a la mente a raíz de las investigaciones cuasi inquisitoriales que ha puesto en marcha el Palau de la Generalitat Valenciana a causa de las filtraciones que han desvelado los desmanes económicos consentidos y/o promocionados por Alberto Fabra en la persona de su "estrecha colaboradora", su "amiga íntima", su "asesora personal"... la Secretaria Autonómica de Organización, Coordinación y Relaciones Institucionales de Presidencia de la Generalitat Esther Pastor. Se habla de la existencia de un topo en el Palau, y no va desencaminada la propuesta, aunque se me queda muy corta ante la magnitud del pseudocomplot que rodea a la figura del Molt Honorable. No es que haya un topo, sino más de uno, contando con que buena parte del funcionariado valenciano anda cabreado con la reducción de nómina o la pérdida de pagas extraordinarias de los últimos años, amén del comportamiento generalizado de un Gobierno despótico y cercano al absolutismo.
 Filtraciones ha habido siempre, bien por el puro interés del que 'coloca' la noticia o bien por la capacidad de los periodistas que buscan la misma; de hecho, la mayoría de informaciones 'de verdad' que atañen al ámbito político/judicial (dos sectores, por desgracia, cada vez más convergentes) provienen de filtraciones o rumores interesados. Ante ello, siempre hay que preguntarse qué gana el topo pasando ese tipo de información. ¿El simple gusto de descubrir hechos denunciables y supuestamente delictivos que ridiculizan a su jefe directo y lo ponen a los pies de los caballos Ante la opinión pública? ¿O hay que ir más allá?
Vayamos un poco más allá y recordemos que Alberto Fabra accede a la Presidencia de la Generalitat tras la dimisión forzada de Francisco Camps por el caso de los trajes dentro de la trama Gürtel. Desde la Alcaldía de Castellón y con el beneplácito de Génova se le sitúa como 'hombre neutro' al frente de la autonomía pero dentro de una maquinaria administrativa hecha a imagen y semejanza del otrora delfín de Rita Barberá; previamente, Camps se había encargado de cercenar las cabezas visibles -y las invisibles- de su predecesor, Eduardo Zaplana (el paso de José Luis Olivas por la Presidencia fue testimonial y anecdótico), así que con su indigna salida del cargo dejó de herencia a Fabra una Administración monolítica y 'campsista', que en parte no tragó con los nuevos aires reformistas del castellonense.
Así las cosas, y dejando aparte la existencia de topos que filtren material sensible acerca de los desmanes político/financieros de la administración valenciana, mantengo la teoría de que por encima de ellos existe, coordinándolos o incluso dirigiéndolos según una agenda perfectamente definida de aquí a la designación del candidato a las próximas Elecciones Autonómicas, algún/a personaje del mismo Partido Popular de Camps dinamitando la acción de Gobierno de Fabra desde dentro. Una víbora, vamos. Alguien capaz de traicionar a sus propios compañeros de partido -cuando no jefes- con tal de seguir medrando ante la vieja guardia del PP valenciano (sector Opus) y de ese modo revalorizarse cuando vuelvan a mandar 'los suyos'. Y no creo que desvaríe al pensar así dado el pelaje de los clanes que pugnan por el control del PP desde prácticamente su refundación desde la extinta Alianza Popular.
 Ahora que las tácticas de Torquemada han tomado el Palau para descubrir al topo -personalmente pienso que, desde Zaplana, esas tácticas nunca se fueron- y que se suceden los interrogatorios al estilo policial a funcionarios sin el correspondiente permiso de la Junta de Personal o el conocimiento de los sindicatos, creo que Fabra y su equipo yerran el tiro intentando cercar a un pequeño roedor, pues deberían buscar a la serpiente que, desde despachos más altos, ya ha clavado sus venenosos colmillos en el cuello del Molt Honorable.

jueves, 7 de noviembre de 2013

RTVV: Del secuestro al asesinato


Lo reconozco abiertamente: anoche lloré viendo los resúmenes de Canal 9 sobre su historia y -sobre todo- escuchando 'La Taula' de Ràdio Nou. Hacía tiempo que no lo hacía, y esa suerte de catarsis emocional quizá fue sólo la empatía por un grupo de grandes profesionales a los que van a silenciar junto al soporte desde el que emitían. Lloré por pena, lloré por rabia, lloré por solidaridad. Lloré porque bajo el periodista también hay un ser humano. Me vinieron a la mente las últimas semanas vividas en Antena 3 Radio Valencia en 1994, cuando la ilegal -hay sentencia del Supremo- OPA hostil encubierta del Grupo PRISA firmaba el despido de más de 600 personas en toda España, incluido el que os escribe. En un ambiente depresivo y lacrimoso se seguía ante el micrófono por pura responsabilidad profesional y respeto a los oyentes, que aún nos hacían líderes a nivel nacional, autonómico y local. El 'Antenicidio', se llegó a calificar con los años aquella maquiavélica maniobra empresarial que en 2000 condenó la Justicia. Aquello no fue una muerte. Fue un asesinato.
Exactamente igual que RTVV. No muere. La matan. Aunque en este caso concurre la agravante del secuestro y tortura previos a la ejecución... durante 20 años. Si eso no es crueldad... Mi opinión ya quedó bastante clara hace año y medio en 'Canal 9: Entre todos la mataron...', por eso hoy no escribe el periodista, sino la persona. Y en estas dos décadas he vivido y me han contado demasiadas cosas 'desde dentro' -que todos en el sector sabíamos, no nos engañemos- que a veces me han avergonzado, otras cabreado y casi todas indignado. Ver la progresión pseudoprofesional de determinados 'tipos' cuyo único mérito es ser amigo o familiar de, por ejemplo, y en cantidad ingente a lo largo de dos décadas, por cierto. Enterarte de lo que cobraba tal o cual productora 'afín' por producir auténticos bodrios que se emitían de madrugada y no veía casi nadie. Saber cómo se le daba un 'tiro en la nuca' profesional a 'elementos desafectos' al régimen de terror editorial impuesto desde la Plaza de Manises, o cómo se premiaba a los delatores y/o ratas infectas que pululaban por los pasillos del edificio de Burjassot o los de Blasco Ibáñez. Sufrir viendo cómo a amigos muy cercanos y correctísimos profesionales los desterraban en la programación por las filias y fobias de acomplejados cercanos a la megalomanía. Vivir despliegues a eventos de primer orden informativo que escondían gastos -que yo sabía que lo que gastaban ellos lo iba a pagar yo parcialmente de mis impuestos- para nada relacionados con el trabajo que se iba a efectuar. Y todo eso, en veinte años en los que el Grupo RTVV ha sido utilizado como mero aparato propagandístico al servicio de varios Gobiernos de un mismo partido.
La palabra "manipulación" se me queda muy corta ante todo lo ocurrido, porque no sólo se ha prostituido la visión de la realidad a/de todo un pueblo, conculcando gravemente el derecho a la información pública libre e independiente de los valencianos. Se ha envenenado a sabiendas el sentir del propio pueblo hacia una RTVV que en 1995 copaba el 26 por ciento de la audiencia y el cariño de la gente y ahora, antes de su anuncio de ejecución, apenas rozaba el 3 -cuanto más propaganda y bodrios de amiguetes, menos audiencia, y aún así seguían-. Ahora, con el muerto ya en al ataúd -y perdonadme la crudeza- parece resurgir una ola de cariño, y me alegra, pero tengo la certeza de que sólo nos resta por saber la fecha del funeral.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Sinvergüenzas

Tras ver la imagen que les adjunto en este post, se me ocurren muchos apelativos para estos dos diputados autonómicos de Madrid del Partido Popular, y algunos muy gordos, pero he pensado que la palabra sinvergüenzas los define a la perfección. Según la segunda acepción del término en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, una persona sinvergüenza es aquella "que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades". 

Aunque no sea una ilegalidad, Bartolomé González y María Isabel Redondo, los dos diputados del Partido Popular de Madrid "pillados" jugando con su tablet y su móvil en plena Asamblea de Madrid, sí incurren en inmoralidades. Pero creo que no debería extrañar a nadie, salvo a aquellos que cuentan con una capacidad de sorpresa infinita. ¿Recuerdan el caso de Andrea Fabra? ¿Recuerdan aquel ¡Que se jodan! para los parados españoles? Lo de ayer de la Asamblea de Madrid no es sino una muestra más que buena parte de nuestros políticos no están donde están porque les interese la política o el bienestar de los ciudadanos. Están donde están porque no tienen nada mejor que hacer, porque pertenecen a una estructura política que les permite reírse de los ciudadanos constantemente, porque el partido político en el que militan les consiente esa falta de respeto a los ciudadanos, porque saben que se van a salir con la suya y porque, al final, todo esto quedará en nada, sabiendo que siempre habrá alguien que les ría la gracia y que los justifique.
Hagan un ejercicio de comparación. Imaginen que en su trabajo les pillan jugando con el ordenador de la empresa en horas de trabajo. Como mínimo un expediente, sin descartar el despido, ¿verdad? Son estos diputados liberales los que luego hablan de "optimizar recursos", "aumentar la productividad", "recortar en gastos", "trabajar más". Son estos diputados los que aprueban la privatización de la sanidad con el argumento de que se ahorrará en recursos, de que la gestión es mejor. ¡Vaya paradoja más macabra! Estamos en manos de sinvergüenzas, estamos en manos de personas que cometen inmoralidades.
Se ríen de nosotros en nuestra cara, y lo peor de todo es que parece que nos da igual.

jueves, 13 de diciembre de 2012

La Semana Fantástica de la Guardia Civil

Más de un mes sin escribir. Demasiada rabia contenida en ese lapso. Y hoy, para colmo, nos enteramos por 'Público' que el Gobierno del PP dio orden a la Guardia Civil el pasado mes de abril para que le informara con una semana de antelación de cualquier operativo que incluyera investigaciones y detenciones de políticos y registros de sedes oficiales e inmuebles, según reza en una Circular interna de la Benemérita. La denuncia parte de una diputada de Coalición Canaria en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, por lo que le concedo un alto grado de fiabilidad a tenor de la documentación aportada (la propia Circular). Se trata de una táctica cuasimafiosa que, de inicio, presupone medidas discriminatorias para la clase política, pervierte gravemente las diligencias e instrucción de los casos y, sobre todo, obstaculiza de un modo objetivo la acción de la Justicia, al poner -de forma presunta- anticipadamente en conocimiento de los presuntos delincuentes los registros legales y las detenciones.
 
Desde abril. Casi nueve meses. Más de treinta semanas en las que se puede haber estado filtrando sistemáticamente dicha información desde los investigadores directamente a los delincuentes. No alucino porque mi capacidad de sorpresa ya es casi nula tras cuatro décadas en este mundo, y más concretamente en mi mundo: la Comunidad Valenciana (aquí se han dejado prescribir cuatro de los cinco delitos fiscales de los que se acusaba a Carlos Fabra... bueno, qué digo, aquí se ha absuelto a Francisco Camps!). Pero retomo el hilo de la noticia. Una treintena de semanas en las que los responsables de las investigaciones han debido informar directamente y por escrito al Director Adjunto de Operaciones, el teniente general Cándido Cardiel -en la foto-, acerca de dichos operativos. Las preguntas se me agolpan en la mente y todas son de cajón: ¿Me puede explicar alguien por qué y para qué disponía de dicha información el segundo al mando en el escalafón de la Guardia Civil? Es más, ¿a qué iluminado de qué despacho ministerial se le ocurrió ordenar saltarse a la torera el concepto constitucional de 'todos iguales ante la Ley' y, evidentemente, con qué interesado objetivo? Porque esto no se le ha ocurrido a Cardiel ni al Director de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, esto viene impuesto desde arriba, y alguien de arriba debería responder por ello de inmediato. Y en menos de una semana.
 
A todo esto, me pregunto también qué pensarán al respecto los fiscales y jueces que durante estos casi nueve meses llenos de sus semanas fantásticas han visto cómo sus casos de corrupción contra cargos públicos o políticos en general decaían por falta de pruebas o fallos en la instrucción del proceso... y espero ansioso a saber su opinión. Porque de disponer de la información sobre investigaciones a directamente ordenar a quién hay que investigar y detener no hay más que un paso muy peligroso y muy antidemocrático.
 

jueves, 19 de julio de 2012

El Estado de Derecho, en claro peligro

El Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos afirma: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Además, el Artículo 20 de la Constitución Española reconoce y protege los derechos "a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción" y a "comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión". Así al menos lo estudié en la Universidad y no creo que, de momento, haya cambiado.

Pues bien, en el día de hoy, el Partido Popular -y, por ende, el Gobierno de España- ha aprobado en el Congreso de los Diputados que se inste al Gobierno -es decir, a sí mismos- para tipificar como delito la mera difusión de información, la resistencia pasiva, la desobediencia civil, además de limitar el derecho de reunión y manifestación y endurecer el concepto de 'alteración el orden público', apoyando descaradamente la moción de Convergència i Unió en tal sentido. Pero entre la propuesta de los nacionalistas catalanes que tanto ha agradado al PP se incluye un párrafo que iguala o incluso supera todo lo anterior; atentos: "Recoger la tipificación específica de la difusión de información que tenga por objeto organizar, promover la participación o reforzar la decisión de tomar parte en acciones de alteración del orden público constitutivas de delito". Vamos, lo que traducido viene a ser que si en teoría apoyas una manifestación y así lo haces constar en internet, en la práctica podrías ser juzgado por la comisión de un delito.
Estaba claro que tras atacar vía recortes la Sanidad, la Educación y la Cultura públicas, el siguiente paso en la desmembración del Estado de Derecho español (no el del Bienestar, el de Derecho) iba a ser cercenar la libertad de expresión, y como la mayoría de los medios de comunicación convencionales están relativamente controlados a través del flujo de subvenciones y la publicidad, amén de unos dueños plegados a la Banca cuando no son la misma Banca, imagino que a por lo que van -realmente- es a por las redes sociales, auténtico motor de comunicación de esa gran mayoría en España que no puede o no quiere acceder a un diario a diario, y verdadero foco de la crítica social más corrosiva hacia el actual Gobierno de Mariano Rajoy. Se han liado la manta a la cabeza y pretenden cambiar la legislación sin cambiar antes la Constitución, y en el ambiente prerrevolucionario y convulso en el que nos están haciendo vivir -porque hace un año no vivíamos así- ello supone una nueva provocación que, sinceramente, no sé qué pretende salvo caldear aún más el ambiente y de paso justificar la campaña publicitaria que han puesto en marcha para reclutar nuevos policías, guardias civiles y soldados. Les van a hacer falta, sobre todo ahora que parte de esos cuerpos y fuerzas ya comienzan a manifestarse en las calles junto a la ciudadanía. Mientras el Gobierno no lo apruebe vía Consejo de Ministros, blogs como éste u opiniones vertidas a través de Twitter o Facebook seguirán siendo legales; después, ya veremos. Atacando la Sanidad, la Educación o la Cultura mermas el Estado del Bienestar; atacando la libertad de expresión y el derecho a la información destruyes una de las bases fundamentales del Estado de Derecho.

Sólo recordaré, para finalizar, que esta moción se ha aprobado con el Congreso de los Diputados blindado por la Policía Nacional y acordonado por un vallado de seguridad. Tienen miedo. Y el miedo se huele. Igual que la sangre.

viernes, 13 de julio de 2012

Lo que esconde el ¡Que se jodan! de Andrea Fabra


Seguramente, en su imaginario personal, Andrea Fabra, diputada del Partido Popular, lanzó ese ¡Que se jodan! pensando que así apoyaba la intervención de Mariano Rajoy el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, le ha hecho un flaco favor al PP, porque ha puesto encima de la mesa lo que realmente esconde esta desafortunada expresión:

  1. Andrea Fabra ha destapado la calaña de la que están hecha algunos diputados que ocupan su escaño, ha destapado lo que algunas de sus 'señorías' piensan sobre los parados, esa gente que hace cola frente a las oficinas del INEM esperando a que les den su prestación mensual gracias a la cual no buscan trabajo y viven de Papá Estado. Por eso se les recorta la prestación al sexto mes, para que espabilen.
  2. Andrea Fabra debe pensar que está por encima de la gente que lo pasa mal, debe pensar que es de una casta aparte, esa casta que a la que no le importa lo más mínimo la suerte que corren los ciudadanos. Tenga en cuenta, señora Fabra, que no a toda la gente le toca la lotería cada Navidad, como a su familia.
  3. Andrea Fabra ha logrado que lo que era un secreto a voces se haya convertido en una realidad. Los méritos que hacen algunos para ser políticos y para conseguir un escaño es cero. En algunos casos, basta tener la recomendación del alguien de arriba o, como en este caso, ser hija de alguien de peso en el Partido Popular: ser hija de Carlos Fabra ha de servir para algo. Ese 'amor' por la política, ese querer convertirse en un servidor público no es tal, sino que pasa de generación en generación, de padres a hijos, como un modo de vida, como una manera segura de tener el futuro asegurado. Y con esa actitud, esta gente desvirtúa la política, algo de lo que todo deberíamos sentirnos orgullosos, algo que debería ser muy grande.
  4. ¿Y los votantes parados del Partido Popular?¿Qué deben pensar los que de buena fe votaron al PP pensando que cambiaría su suerte? ¿Qué deberían hacer? Hacer fuerza para forzar la salida de Andrea Fabra, que deje su escaño a alguien que muestre más respeto y que realmente haga cosas para que los parados de su provincia dejen de serlo. Sinceramente, no creo que un votante parado del PP tenga como objetivo joderse personalmente.
  5. En este caso, y tras la repercusión que está teniendo este caso, el PP debería tomar cartas en el asunto. Debería expulsarla, aunque seguramente no será así. Anoche, desde el Partido Popular se mandaron SMS a periodistas afirmando que ese ¡Qué se jodan! iba dirigido a los miembros del Grupo Socialista. Si eso es así, ¿con qué razón lo hace? ¿Cómo se joden los diputados del PSOE cuando Rajoy anuncia los recortes? ¿Acaso el Grupo Parlamentario Socialista está compuesto de parados?
Aquí les dejo un 'tweet' de Borja Sámper, presidente del PP de Guipúzkoa, sobre el caso que nos ocupa. Les recomiendo que si tienen cuenta en Twitter le sigan.